25 de septiembre de 2011

NGA

 Un día triste, no tengo ganas de nada, aunque sea viernes, mi animo no esta por las nubes. Empezar las clases es lo ultimo que me apetece hoy, ¿por qué todo últimamente me va tan mal? 
 Al menos me consuela pensar que hoy veré a mis amigas, que siempre saben como animarme. Llego a clase, ahí esta Nuria con una amplia sonrisa, me acerco a ella y me da un fuerte abrazo, se ha dado cuenta de que hoy no es mi día. Llega el profesor y tenemos que volver a nuestros sitios. Durante las clases intentamos comunicarnos, sin mucho existo, aunque eso hace que nos echemos unas risas. Al salir me pregunta que le quería decir en clase o viceversa, pero nunca nos acordamos y eso hace que nos riamos aún más.
 Mi animo a mejorado gracias a ella. Nos sentamos todas juntas para almorzar, hoy llevo coca de migitas, una para mi y otra para mis amigas. Nos quedamos todas hablando y riéndonos, riéndonos y hablando. Hacemos los planes para el fin de semana. Volvemos a clase, ahora estoy mucho más animada.
Nuria se me acerca y me pregunta que me pasaba, yo le digo que simplemente tenia un día malo, me da un beso y volvemos a clase. 
 Llega hora de coger el bus no me da tiempo de despedirme de ella, pero las dos sabemos que nos veremos esa tarde.
 Termino de comer y me conecto al Tuenti, Nuria me esta hablando, abro la conversación y ahí escrito un efusivo hola, me rió para mis adentros, me encanta que nada mas conectarme me hable. Hablamos de todo, de todos sus pretendientes, de tonterías, de porque hoy no estaba muy bien, de todos los problemas que tenemos... Nos damos cuenta de que tenemos muchos en común, de que podemos hacer planes que luego nunca realizamos y que no paramos de reírnos de todo lo que decimos. Las horas se me pasan rápidas hablando con ellas y cuando me doy cuenta es la hora de arreglarme.
 Llego tarde como siempre pero ahí me esta esperando, le digo que siento haber tardado pero no se queja. Yo se lo agradezco en silencio porque no sabe toda la prisa que me he tenido que dar para llegar tan pronto y todo lo que he discutido con mis padres.
 Damos vuelta por el centro, nos encontramos con muchas personas que ella conoce la mayoría de veces y luego hay otras personas que las conocemos las dos. Cenamos por el centro en el África o el Brusters. Seguimos hablando y riéndonos. 
  Hora de volver a casa, nos despedimos con un abrazo fuerte y con un gran beso.
 Otra vez estoy en el ordenador y otra vez estoy hablando con ella y volvemos a reírnos y a contarnos lo que nos ha pasado en el poco tiempo que hemos estado haciendo otras cosas.
Y así es como Nuria, una de mis mejores amigas me alegra el día.

Siempre me vas a tener ahí, siempre vas a poder contar conmigo. 
Se que no siempre estoy animada, ni que siempre puedo ser la más cariñosa de las personas, ni que nuestras opiniones no siempre son las mismas, pero eso no quita que no te quiera un montón y que como dijimos:


 











SOMOS AMIGAS DE LAS BUENAS